Sobre esta obra
Pinté esta obra basada en una referencia que fotografié durante la puesta de sol en el pequeño pueblo de Cullera, cerca de Valencia. La puesta de sol fue impresionante, pero esta vez decidí capturar un ángulo inusual para mí: el lado opuesto al propio sol. Esta pintura retrata la vista vespertina del valle de la Albufera, bañada en suaves crepúsculos.